Supongo que a los 39 años uno deja de lado su lado más romántico y sin embargo llevo semanas pensando que «all you need is love». Nunca lo he tenido más claro.

Evidencia 1: El caso Facebook

Todo empezó por un post super interesante de Techcrunch. Hablaba sobre el contenido «borderline» de facebook … en fin, para que luego me digan que soy un graciosillo.

Básicamente hacen una reflexión sobre el contenido «semi spam» (chorradas, semi desnudos, clickbaiting, …), al parecer, resulta muuucho más atractivo que el contenido tradicional así que están trabajando en algoritmos inteligentes para modificar los filtros y por tanto la promoción de los contenidos según su naturaleza. A priori todo bien, una mejora en una plataforma que se podría estar muriendo pero, al menos, en la dirección oportuna.

¿Cuál es el problema?

El entretenimiento es pasajero, el amor es eterno. Y FB es sólo entretenimiento.

¿Puede hacer algo FB?

Si, tiene más herramientas prácticamente que nadie, ya que medio planeta se conecta, aún hoy, diariamente para «curiosear». Quizás FB debería pivotar lentamente hacia una plataforma de aprendizaje o desarrollo de pasiones. Un patio donde conectar socialmente con gente que comparte tus intereses y no sólo con la que coincidiste en el pasado. Un sitio donde encontrar algo que llene las curiosidades enterradas de las personas que crecen y olvidan a qué jugaban de pequeños.

Evidencia 2: La residencia de ancianos

Cosas de la vida, una de las personas más importantes de mi infancia ha tenido que ir a una residencia de ancianos en Asturias. Como se trata de una mujer soltera, con una cierta edad y algún que otro achuche no ha tenido alternativa. Por la parte que me toca, cuando me enteré de lo que pasaba empecé a visitarla al Hospital, a hablar con el asistente social y ahora desde hace un par de semanas a acercarme por su «nueva casa».

Para alguien tan inquieto como yo, no puedo imaginarme muchas cosas más duras que hacer vida en una residencia.

¿Cuál es el problema?

La soledad y la rutina alejan a las personas de sus pasiones, el cerebro se ralentiza, optimiza el consumo de energía y finalmente se apaga.

¿Puede hacer algo la residencia?

Es un reto complicado, cada persona tiene sus problemas de salud, su propia historia, sus gustos y manias. Supongo que el reto no es convertir la experiencia de una residencia de ancianos en algo que merezca la pena sino que, por lo menos, genere la energía suficiente en las personas para que no crean que se han ido al limbo donde ya no importan a nadie. Y esa energía no es más que una forma de amor.

Evidencia 3: El club de manualidades de Zapiens

Un día apareció Patri (nuestra compañera diseñadora) con un kit de ganchillo. Empezó a aprovechar la pequeña sobremesa de la comida para tejer un poco mientras comentábamos nuestras últimas cosas. Más o menos al mismo tiempo Alvaro empezó a trabajar pequeños trozos de madera y aprendió a moldear cucharas con una navaja, unas lijas y unas gubias, un poco después Sara se animó con el ganchillo. En unos días habíamos pasado de comentar tonterías de internet en la comida a hablar de aquellas pequeñas cosas que nos llenaban de energía y que estábamos aprendiendo, simplemente cambió una parte de nuestra cultura.

 

¿Cuál es el problema?

El reto es hacer «pausa».¿Podemos darle a la «pausa» en nuestros trabajos para recargarnos de energía y seguir mejor que antes?
¿Deja la cultura de tu empresa hacer algo así? ¿Porqué?

¿Puede hacer algo Zapiens?

Si.
Puede no hacer nada al respecto. Puede confiar en el juicio de sus trabajadores, en que sabrán cuando pueden recargar sus cabezas y cuando se las descargan contra el portátil.

 

Mi pequeña sentencia

No importa si eres una gran empresa, una persona que ha perdido la ilusión o una startup, lo único que necesitas es amor; por tu misión, por tus pasiones, por tu equipo, … [INSERT HERE]

Disclaimer:

No descarto que este post haya sido de algún empacho pre navideño o con mayor probabilidad el hecho de descubrir que habra Love Actually 2 😉