¿Qué tiene que ver hacer cucharas de madera y la gestión del conocimiento? Sigue leyendo y te lo explico en un par de minutos.

El inicio de todo

Por razones que no vienen al caso, empecé no hace mucho a hacer cucharas de madera. Empecé sin nada más que un cuchillo y un trozo de madera, tras ver un vídeo de Youtube.  En el video un participante de un concurso de supervivencia en solitario hacía cucharas para ocupar la mente. Esta ya es una parte importante: comencé sabiendo que se podía hacer, pero sin saber exactamente cómo se hacía. Aunque en este caso ya antes de ver el vídeo era obvio que es posible hacer cucharas de madera.

 

 

La importancia del conocimiento

Y esa es la cuestión, la primera cuchara no es que saliera mal. Podía apreciarse claramente que era una cuchara y podía usarse como tal. Pero no era una buena cuchara (lo siento primera cuchara, no fue culpa tuya). Además tardé bastante en hacerla y ni siquiera traté la madera. De hecho en ese momento no sabía ni que hubiera que tratarla.

Y es aquí donde entra la importancia del conocimiento. Había MUCHO que no sabía sobre hacer cucharas de madera. Eso me impidió hacer una buena cuchara, en un plazo aceptable y que fuera de calidad. Así que busqué conocimiento: vídeos y vídeos sobre cómo hacer cucharas, cómo afilar bien un cuchillo o una gubia, cómo «leer la madera», cómo tratar una cuchara para ser usada y un no muy largo etcétera. Al fin y al cabo es hacer una cuchara, no un cohete.

Y es que saber cómo hacer algo es muy importante.  Te ayuda a conseguir, no sólo hacerlo mejor, si no posiblemente incluso más rápido o aprovechando mejor tus recursos. La primera vez que vi un ejemplo claro de lo mismo fue hace unos pocos meses en el I Paraisu Startup. Allí nos hicieron una dinámica de grupo para explicar la importancia del conocimiento.

La dinámica de la torre de papel

Básicamente la dinámica es intentar hacer una torre lo más alta posible con unos materiales dados (en este caso, un folio grande, unas piezas de jenga, unos palillos de pincho moruno y gomas elásticas). Normamente todos los grupos conseguian hacer una torre, pero no demasiado alta en el primer intento. Tras ese intento te mostraban la manera en que otros equipos de otras ediciones habian conseguido hacer la torre más alta.

En cuestión de minutos y con un par de imágenes, pasas de una torre que apenas llega al metro, a una torre que llega prácticamente hasta el techo. Los materiales eran los mismos, la gente que hacía la torre era la misma que unos minutos antes, pero ahora sabían cómo hacerlo.

Resumiendo

Y esa es la importancia del conocimiento, puede hacerte mejor incluso en cosas que ya puedes hacer. Alguien encontró una manera mejor de hacerla, y si la comparte contigo y consigues aprender ese conocimiento podrás aplicarlo desde ese mismo momento y mejorar.

¿Sabes una herramienta que hace muy bien eso (lo de compartir el conocimiento digo)? Se llama Zapiens, te invito a conocerla 😉

#FrenarLaCurva